viernes, 15 de septiembre de 2017

CARLITOS BALÁ CONTRA LOS IDIOTAS DEL FÚTBOL




Ver el mural fue sonreír. Alegría instantánea. Y no podía ser de otra manera, porque pintado sobre esa pared en una esquina de Saavedra me sorprendió Carlitos Balá con su gestito de idea. 

Pensé entonces sacarme una foto con ese fondo pero estaba apurado y dije "mañana". Claro que mañana fue pasado y así pasaron los días. Eso sí, siempre y como siempre, Carlitos Balá me hacía sonreír cada vez que pasaba frente al mural realizado por Maximiliano Bagnasco. 

Hasta hoy en la mañana que lo encontré vandalizado. Algún idiota, o una manada de ellos, de esos que arruinan el fútbol con fanatismos ridículos, se arrogó la representación del Club Atlético Platense y decidió que Saavedra no es lugar para que sea homenajeado un simpatizante de Chacarita.  



Como tantas otras cosas en nuestro país, el futbol se alejó de lo que debía ser para convertirse en un problema asociado a la delincuencia. La imbecilidad de los pobres tipos que por toda identificación primaria tienen ser hincha de tal o cual club molesta hasta en las tribunas, pero no queda contenida en la cancha sino que desborda a las calles con la pretensión de enseñorearse del territorio y condicionar a los vecinos.

Hasta hace muy poco Saavedra tenía una esquina que inspiraba una sonrisa, ahora esa misma esquina demuestra intolerancia, estupidez, infelicidad, sin razón e intimidación. Demuestra, esa esquina con el mural vandalizado, que el fútbol genera inconductas que degradan los barrios. Trastocan la elemental lógica ciudadana de entender que los clubes deben pertenecer al barrio y no el barrio a los clubes. Y nadie se equivoque pensando que es un hecho intrascendente, aplica al caso la teoría de la ventana rota.

Ojalá el mural sea restaurado. No debe tolerarse que las lacras del futbol impongan en ningún lado su lógica de estúpidos, la misma lógica de amigo/enemigo que fue alimentada durante doce años en otros órdenes de la sociedad. El cambio cultural requiere romper de cuajo esa herencia delictiva.

Necesitamos más Carlitos Balá y menos idiotas del fútbol.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López