miércoles, 26 de abril de 2017

LAS BANDERAS SE HONRAN, NO SE DEVUELVEN.


El 6 de noviembre de 1965 carabineros chilenos y gendarmes argentinos se enfrentaron a tiros en la zona -entonces bajo disputa- de Lago del Desierto, en la Provincia de Santa Cruz. La escaramuza culminó con la muerte del teniente de carabineros Hernán Merino Correa y la captura de sus camaradas, los que dos días después fueron devueltos a su país junto con el cadáver del teniente. 

Chile, como pueblo que no traiciona a los suyos, lo considera con justicia un héroe nacional reconociendo en su sacrificio un acto digno. Consecuentemente, el 23 de julio de 1966 le concedió a Merino el “Premio al Valor” por su actuación heroica, patriótica y abnegada en el cumplimiento de sus deberes profesionales.

La bandera chilena que osó flamear en territorio argentino y a cuya sombra murió Merino, fue capturada, conservada y honrada desde entonces bajo la orgullosa guarda de nuestra Gendarmería Nacional. No es un "trapo" sin valor, es una enseña en la que confluye el más alto sentido del honor en el cumplimiento del deber, tanto de los chilenos como de los argentinos que combatieron en 1965. 



El 27 de Abril de 2017 esa bandera es devuelta en Chile a los carabineros. No estoy de acuerdo. El lugar de esa bandera es acá, igual que es en Buenos Ayres donde deben permanecer las banderas y estandartes capturados al invasor inglés en las gloriosas jornadas de la Reconquista y la Defensa. Y para que no queden dudas diré lo que duele brutalmente, igual que es en Gran Bretaña donde deben permanecer las banderas capturadas por los británicos en su última invasión tras la Reconquista de las Islas Malvinas. 

Las banderas que fueron sostenidas con sangre una vez capturadas se guardan y honran, no se devuelven. Los únicos que tienen derecho a dejarlas en manos del enemigo son los propios combatientes, nunca los que vienen después. No es humillación al paso de la historia conservar las banderas del entonces enemigo, ni se rebaja una bandera cuando combate mediante pasa a ser "trofeo de guerra"; al contrario: el orgullo de haber combatido requiere un enemigo bien valorado, respetado. No se guardan trofeos ni se conserva la memoria por haber enfrentado a cobardes, insignificantes o despreciables.

Se equivoca la ministro de Seguridad Patricia Bullrich cuando afirma que esta devolución "es un gesto político de fuerte amistad". No lo es. La historia se asume, no se descuelga. Devolver esta bandera es como haber descolgado el cuadro de Videla: querer que la historia sea la que nos gustaría y no la que fue. Más aún, es doblemente agraviante.

Si el kirchnerismo falseaba la historia con propósitos orwellianos, CAMBIEMOS parece relativizar el simbolismo del pasado con una liviandad de concepto tan peligrosa como la falsificación. Porque con esa mirada superficial se corre el riesgo de convalidar lo falsificado si queda bien bajo la mirada progre, como sigue pasando en el Museo Malvinas. La batalla cultural pasa por afirmar la identidad nacional y no se tiene identidad sin afirmar la historia en la verdad.  

Nosotros no tenemos derecho a devolver esa bandera, ni los chilenos el derecho de aceptarla, pues la sangre de Merino es un compromiso de honor en ambos lados de la cordillera. Devolver una bandera que alguien defendió con su vida es restarle valor a ese sacrificio. Hablamos de naciones, no de gestos individuales de soldado a soldado, la conciencia y los sentimientos de un hombre no responden a iguales parámetros que la conciencia de un país.

Y otra vez lo diré brutalmente, sería indigno aceptar de manos del inglés, con la misma mano del mendigo o el suplicante, cualquier Generala Albiceleste sostenida por la sangre de los 649 y todos sus camaradas que a sangre y fuego batallaron en Malvinas. 

Las banderas perdidas en combate se recuperan en combate o se honran para la historia. 

Sin ninguna necesidad la sobreactuación del presente lesiona gratuitamente el orgullo de los gendarmes y los carabineros. 

¡Gendarmería Nacional: Honor y Gloria!



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López

GRACIAS!


Magdalena van Langendonck, Yamil Santoro y Ariel Corbat

El martes 25 de Abril de 2017, en el Ateneo Alberdi de Vicente López, tuvo lugar la primera presentación de "Trilogía de Convicciones". 

La lluvia, habitual concurrente a los eventos protagonizados por La Pluma de la Derecha, si bien esta vez no tuvo la intensidad de otras ocasiones (temporal en el Homenaje al Combate de Manchalá; diluvio en el diálogo abierto con el Dr. Eduardo Duhalde; empapado al homenajear al Crucero ARA General Belgrano, chapuzón intenso en el Plenario Liberal, etc,), complicó la asistencia de Mario Passo, Presidente de Fundadores de la Patria, por lo que el protagonismo de la presentación quedó a cargo de Magdalena Van Langendonk, Presidente del Ateneo Alberdi, y Yamil Santoro quien prologó "Panfleto de Ciudadanía". 


En la oportunidad de comentar "La mística de los servicios" (un apunte para el deber ser de los agentes de Inteligencia argentinos) se leyó el siguiente mensaje del Lic Miguel Angel Toma, quien fuera Secretario de Inteligencia (Sr "5") durante la Presidencia del Dr. Eduardo Duhalde: 
Estimado Ariel: Le hago llegar mis felicitaciones por la trilogía que hoy va a presentar. Reivindico en usted el valor de hacer lo "políticamente incorrecto" cuando se trata de reivindicar una actividad de valor estratégico, como es la Inteligencia, precisamente cuando luego de una manipulación inaceptable la misma es percibida por la sociedad como algo que, lejos de estar a su servicio, sólo sirvió como mecanismo de control y represión social de un gobierno inescrupuloso. Quienes sabemos del valor estratégico de la inteligencia, no podemos dejar de desearle el mayor de los éxitos y reiterarle el compromiso de acompañarlo en este desafío. 
Afectuosamente. Miguel Ángel Toma. Centro de Investigaciones y Estudios Estratégicos


Toda presentación de un libro ofrece al autor la oportunidad de agradecer a quienes lo impulsan a escribir y le facilitan la tarea. "Trilogía de Convicciones" no sería tal sin el apoyo constante de la Dra. María Inés Calvo.

María Inés Calvo

Gracias entonces a Yamil Santoro y Agustín Laje Arrigoni por escribir los prólogos de "Panfleto de Ciudadanía" y "El heroísmo y la gloria" respectivamente.

Yamil Santoro

Gracias a los integrantes del Ateneo Alberdi y a Bloque Constitucional por el acompañamiento y calidez de siempre. Gracias a Santi Tama por el diseño de las tapas y contratapas de Trilogía. Gracias a los amigos que una y otra vez están contra viento y marea. Gracias a los que impedidos por la distancia hacen llegar su mensaje de aliento. Gracias a Oscar Ledesma, el Poeta imprescindible de este tiempo, por permitirme incluir sus "Consideraciones" en "El heroísmo y la gloria". 

Y gracias, por supuesto, a quienes comprando los libros solventan lo que en rigor de verdad es el placer de escribir. 


Quienes lean "Trilogía de Convicciones" pueden tener la seguridad que no lleva ese nombre porque sí; todo lo escrito allí intento honrarlo con mi conducta, es lo que pienso, lo que creo y sostengo. Es quien soy. 



¡PATRIA Y LIBERTAD!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López