jueves, 30 de abril de 2015

FELIPE PIGNA, CAGATINTAS DEL RÉGIMEN.


Felipe Pigna

El kirchnerista Felipe Pigna,  pretendiendo aclarar la interpretación de sus dichos sobre la Guerra del Paraguay, dice: "Hablé claramente de que era imposible que Formosa pasara a manos Paraguayas tras 150 años y que podían buscarse otro tipo de reparaciones si eso es lo que quería el Paraguay".

¿¡¿Qué reparaciones?!? Argentina no inició la guerra que, a lo largo de un lustro (1865-1870), se llevó la vida de millares de jóvenes argentinos, integrantes de la que posiblemente fue la mejor camada generacional de toda nuestra historia. 

Ante la invasión, se respondió como el honor nacional exigía que se hiciera y la responsabilidad por la masacre del pueblo paraguayo no puede ser atribuida a otro que no sea Francisco Solano López; quien aferrado al poder extendió el sacrificio del heroico pueblo a su mando hasta los límites del exterminio. 

Es increíble la liviandad con que en la Argentina cualquier cagatintas se ofrece voluntariosamente a lavar la sangre derramada por la Patria. Para la corriente de pensamiento del régimen, del que Pigna es un claro exponente, Argentina debe avergonzarse de la Conquista del Desierto, de la Guerra del Paraguay y de la Lucha Antisubversiva. El revisionismo histórico kirchnerista, comunistas concientes o idiotas útiles de la intelligentzia gramsciana del mismo modo que los montoneros lo fueron al servicio de la dictadura castrista, tiene por prioridad de política cultural eliminar el orgullo nacional por los logros militares. Por eso hacen villanos de los victoriosos y víctimas de los derrotados, sin medias tintas, sin comprender el contexto histórico, sin capacidad crítica para entender los grises y hasta negando la existencia de la guerra cuando los derrotados fueron ellos mismos. 


La política cultural es clara en ese nefasto sentido, lo demuestra la perversa instalación del Museo Malvinas en el predio de la ESMA, con la intención de negar la integridad de los combatientes para reducirlos a la condición de víctimas de la dictadura (de la vieja dictadura, cabe aclarar).

Felipe Pigna no es realmente un historiador, es apenas otro deformador de la historia con pretensiones de vengador tardío. Su reportaje al jefe de la organización terrorista Montoneros, Mario Firmenich, evidencia la flojera de coraje intelectual que sustenta la desmemoria. Se sabe que los vengadores tardíos son los cobardes presentes. 

A la memoria de todos quienes combatieron por la grandeza de la Nación Argentina, vale cantar con gratitud los versos de la Marcha de Curupaytí:


Saludemos la enseña sacrosanta 
que en cien combates, flameó triunfal 
cobijando a los héroes inmortales 
de Tuyutí, Bellaco y Humaitá. 

Saludemos la enseña inmaculada 
que heroica tremoló en Curupaytí 
cuyos campos bañaron con su sangre 
Rivas, Díaz, Charlone y otros mil. 

Saludemos la enseña victoriosa 
que en Corrientes, Yatay y Boquerón, 
nuevos lauros de gloria inmarcesible 
para el pueblo de Mayo conquistó 

Gloria eterna Bandera Azul y Blanca 
gloria eterna a los héroes que por ti 
inmolaron sus vidas en los campos 
de Tuyuti, Humaitá y Curupaytí. 

Y....Curupaytí

Y...Curupaiytí!!!

Música: Cayetano Silva
Letra: Carlos Javier Benielli

¡Honor a los combatientes y Gloria a los caídos!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López.