sábado, 11 de abril de 2015

ARNALDO BRESCIANI, UNA LOCURA QUE SANA.


El sábado 11 de Abril de 2015, en la esquina de Belgrano y Vélez Sarfield (Munro), se realizó un acto de campaña del Partido "Todos Vecinos". Ante unas 200 personas (agolpadas en las cuatro esquinas y sobre las veredas para no cortar el tránsito) hizo uso de la palabra el Dr Arnaldo Bresciani, quien se postula para Intendente del Partido de Vicente López. 


Arnaldo Bresciani es médico, los vecinos lo identifican plenamente con el Hospital de Vicente López, además tiene buen sentido del humor y título de abogado ya que, como suele bromear: "un vaso de agua y un título de abogado no se le niega a nadie".  


En su discurso reafirmó que su vocación es la medicina antes que la política, pero que no se puede ser indiferente dejando la política en manos de quienes no entienden las necesidades del vecino. Subrayó que su aspiración no es la de obtener un cargo sino hacer lo que se debe hacer, razón por la cual lo llaman "El Loco Bresciani", porque si no fuera leal a sus convicciones jugando al distraído sería parte del gobierno municipal. Apuntó así a la necesidad de redefinir las prioridades del gasto público y a dejar de cargar los costos de los "fuegos artificiales" sobre los bolsillos de los vecinos, razón por la cual -por ejemplo- el costo del combustible en Vicente López es mayor que en la Capital Federal.  

Más allá de su propuesta de una gestión de, por y para los vecinos de Vicente López, Arnaldo Bresciani ama incondicionalmente a la Patria y expresa el profundo orgullo de ser vilopino. Acaso por eso, por tener ese amor como una locura que lo diferencia de la odiosa cordura imperante en la abrumadora mayoría de los políticos, cerró su discurso con dos declaraciones de principios formidables. 

La primera fue hacer suya las palabras del "Yo quiero" que escribiera el Capitán de Fragata de Infantería de Marina Silvio Eduardo Galíndez, y que reza:

Bresciani: "Yo quiero".

"Yo quiero un País que vuelva a los valores que lo formaron y engrandecieron: La familia, la escuela, el trabajo, la palabra empeñada, la moral social y la voluntad de grandeza conformada aún en el disenso. Yo quiero un País que vuelva a ser capaz de decir ¡Basta! a la corrupción social, económica y política, al escándalo público disfrazado de progresismo, a las maniobras bastardas a espaldas de su pueblo, a la impunidad y continuidad de clanes e imperios personales. Yo quiero un País hermanado con el mundo, pero que respete y haga respetar su  identidad cultural y económica. Yo quiero un País que proteja a sus Instituciones y que ellas defiendan nuestro legado histórico y no sean meros instrumentos del poder circunstancial. Yo quiero un País con grandeza y esperanza en la formación de su juventud y respetuoso y merecido reconocimiento a sus mayores. Yo quiero un País que vuelva a sentir el orgullo del ser, el respeto a su gente y a la integridad de su territorio, en el cual el Himno sea un grito emocionado y no un susurro avergonzado y en el que sus  gloriosos colores se exhiban con orgullo y no se oculten con indiferencia. Por todo ello, por el pasado, para modificar el presente y por el futuro de nuestros hijos, con el auxilio y bendición divina: Yo quiero que me devuelvan mi ARGENTINA”.
La segunda formidable declaración de principios fue consecuencia de lo dicho, pues cantó a viva voz los gloriosos versos del Himno Nacional, poema escrito por el Bardo de la Libertad cuyo bien amado nombre recuerda nuestra ciudad. Acompañamos todos los presentes el cantar de Arnaldo, potente y afinado, que fue coronado con gritos de ¡Viva la Patria! y ¡Viva Vicente López! 

Finalizado el acto me acerqué y le dije: "Tu locura es también la mía". 

Arnaldo Bresciani cantando el Himno Nacional Argentino. 

Por supuesto, voy a votar Todos Vecinos a nivel municipal. 





Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López