domingo, 24 de agosto de 2014

TERESA PARODI, "LA HERMANA NÚMERO DOS"


Teresa Parodi, La Hermana N° 2,
funcionaria de facto del régimen kirchnerista.

El kirchnerismo, un fraude en sí mismo, presume de ser algo nuevo y no es más que otro engendro comunista. Para entender su dinámica basada en la mentira hay que acudir a la honestidad intelectual con la que, a mitad del Siglo XX, George Orwell siendo socialista radiografió el proceder totalitario a través de "Rebelión en la granja" y "1984". 

Cristina Fernández de Kirchner ya sinceró en público que a su izquierda sólo está la pared, antes Diana Conti se había definido como stalinista; el nervio bolchevique del kirchnerismo es hoy de una evidencia a prueba de incautos. El proceso de desmemoria colectiva iniciado el 25 de Mayo de 2003, demostración de un gobierno cerdo en términos de Orwell, se basó en el dominio cultural logrado por la izquierda a través del periodismo. Téngase claro que recibiendo dineros mal habidos del ERP, Jorge Lanata fundó Página/12 con el único objetivo de hacer acción psicológica para el zurdaje amontonado en el MTP bajo el liderazgo de Enrique Haroldo Gorriarán Merlo, mientras que Clarín, el gran diario del progresismo argentino, un multimedios ideológicamente hueco, fue netamente funcional a los propósitos de la intellgentzia gramsciana y un actor fundamental preparando la base cultural propicia para lograr el vaciamiento republicano del país y el consecuente olvido de la Constitución Nacional.

Cerca del fin de su mandato, y ante el clima del fin de ciclo que se percibe en la sociedad, el régimen kirchnerista (que nunca cesó en su intento de ir por todo) sabe que para sostenerse necesita exacerbar la intolerancia y la irracionalidad. Entonces se inventa un enemigo externo e interno: "los buitres".  Para hacerlo, sobre una situación previsible, como previsibles son todas las alternancias posibles de un juicio, generó la tensión innecesaria que puso al país en default. Basta repasar las declaraciones del Jefe de Gabinete Jorge Capitanich y del Ministro de Economía Axel Kicillof, referidas al Poder Judicial en los Estados Unidos, para observar que aborrecen el funcionamiento republicano porque no comparten conceptualmente la independencia de los poderes.  

Sabe el kirchnerismo exacerbar los odios, y también sabe que una sociedad aturdida reduce la ciudadanía a la condición de masa irreflexiva. Así que, casualmente, reaparece Quebracho para imponer el silencio a los disidentes, cosa que hacen irrumpiendo en la Universidad Católica durante una conferencia de Domingo Cavallo con insultos y huevazos, y con ese antecedente logran también impedir que se realice en la Universidad de la Plata una presentación de Ricardo López Murphy. La izquierda intolerante cuenta con la pasividad excesiva del resto del espectro político, que ni siquiera esbozó una protesta irónica cuando la Universidad de Lanús le confirió el 20 de Agosto de 2014 un doctorado honoris causa al dictador cubano Fidel Castro.

Zurdos en su antro.

Quebracho, organización que reporta a las embajadas de Venezuela e Irán sirviéndoles como fuerza de choque cipaya, es afín al núcleo duro del kirchnerismo; de hecho cuando el líder de patota Fernando Esteche fue condenado a prisión como autor ideológico del ataque contra un local de Jorge Sobisch, se entregó a la Policía en conferencia de prensa acompañado por el Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires Gabriel Mariotto, por el odiador profesional Luis D'Elía, además de zurdos varios como Cristian Castillo y Luis Zamora. Significativamente, esa conferencia tuvo lugar en la Facultad de Periodismo de la Universidad de la Plata, el antro totalitario dirigido por Florencia Saintout que, con el nombre del terrorista Rodolfo Walsh otorgó premios de periodismo a esperpentos autoritarios como Hugo Chávez y Hebe de Bonafini. 

En este contexto disparatado, hay que prestar atención a la coordinación del aparato de propaganda y control social del kirchnerismo que, desde el ministerio de cultura creado de facto por un decreto presidencial de pretendida necesidad e inexistente urgencia, (cuya validez he cuestionado con una acción de amparo en trámite) se encuentra a cargo de Teresa Parodi. 

Recordando a quien ejerció similares funciones en Camboya en lo sucesivo he de referirme a la funcionaria de facto Teresa Parodi como "La Hermana Número 2", haciendo la salvedad que el kirchnerismo ha logrado en este punto ser más deshonesto que los Jemeres Rojos, y no sólo que ellos, también han superado la deshonestidad de otros gobiernos comunistas y hasta la de los nazis del Tercer Reich, donde el funcionario encargado de la propaganda no tenía el descaro de ser presentado como a cargo de la cultura. 

Disertando en la ciudad de Paraná, La Hermana N° 2 ha dejado en claro los fundamentos "culturales" de su gestión al decir: "Estoy orgullosa de este gobierno maravilloso, que supimos conseguir, porque nosotros éramos de los jóvenes que militaban todo el día  y soñaban con esto enamorados de la esperanza. Y Néstor vino y se paró en la Plaza, después de tanto dolor y tanta muerte y nos dijo: ´vengo a proponerles un sueño´ Estamos viviendo el sueño de Néstor”.

George Orwell, explicó anticipadamente al kirchnerismo.

El relato kirchnerista está construido sobre la mentira original de los 30.000 desaparecidos, una de cuyas mentiras consecuentes es el genocidio, necesaria para falsear la realidad de lo ocurrido durante los años de plomo. La negación de la guerra sirve para dividir arbitrariamente la historia entre "buenos" y "malvados", y al presente entre "amigos" (eufemismo para decir "subordinados") y enemigos. El futuro, el sueño de Néstor, sólo será posible sin enemigos.

La Hermana Número Dos, como buena alumna de Paul Joseph Goebbels, ministro nazi de propaganda, repite las mentiras con método y dedicación, por eso describe la realidad política en estos términos:

“Qué país estamos viviendo por un lado los fondos buitres y por el otro Estela De Carlotto y Guido llenándonos de emoción. Nos recuerda que los 30 mil compañeros están vivos y una presidenta de la que estamos orgullosos, y que todos los días le tenemos que decir gracias. De este modelo que recuperó nuestros derechos, que participa, que va al fondo, que sostiene esta ley de este Estado no se vuelve”.   
La "cultura" que propone La Hermana N° 2 es la antítesis de la República. Según ella el sueño colectivo no es la Constitución Nacional, proyecto común de los argentinos, sino una cosa distinta llamada "el sueño de Néstor". Al funcionario a cargo del gobierno, o sea La Hermana N° 1, o al modo de Corea del Norte la amada líder Cristina Fernández que conduce el país hacia el sueño de Él, "todos los días tenemos que decir gracias"; porque dar las gracias por las dádivas, o por el aire que se respira, es lo propio de los súbditos, sin ninguna pretensión de exigir cuentas como hacen los ciudadanos. Pero si esos preceptos anticonstitucionales, contrarios a la República y a la dignidad de los argentinos son de por sí graves, la prédica de La Hermana Número 2 apunta mucho más allá de la coyuntura. Al igual que quisieron Nuon Chea en la Camboya de Pol Pot, Georgi Fiódorovich Aleksándrov en la Rusia de Stalin y Joseph Goebbels en la Alemania de Hitler, La Hermana N° 2 pretende con soberbia la eternidad del modelo. 

Cuando La Hermana Número Dos dice que del modelo no se vuelve, está explicando claramente que la perpetuación del régimen es la función que ella y sus secuaces, empezando por Ricardo Forster el filósofo de la cobardía intelectual, se proponen apuntalar desde el malnacido de facto Ministerio de Cultura.

Kirchnerismo es dictadura. Resistir es Patria y Libertad.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López