domingo, 30 de marzo de 2014

ARGENTINA TE MATA POR DESQUICIO.


1982. El Tte. 1° Enrique Stel en las Islas Malvinas.

Escribiendo directamente en mi muro de Facebook, brotaron unos versos que todavía no tienen título y para los que se aceptan sugerencias. Surgieron luego de leer la carta de Nicolás Kasanzew sobre la inaudita detención del Coronel Enrique Stel, veterano de Malvinas, por supuesta participación en la guerra antisubversiva. 

Transcribo un fragmento de esa carta: 

"En las arriesgadas misiones que cumplían las fuerzas especiales argentinas en Malvinas, una de las funciones más peligrosas era la del entonces teniente primero Enrique Stel. Como estaba encargado de las radiocomunicaciones, se convertía en el blanco predilecto de los ingleses, que lo detectaban tan pronto comenzaba a transmitir y le destinaban una lluvia de proyectiles. Tanto es así que era el único comando que se veía obligado a usar casco y no boina como el resto de sus camaradas. Tuve el honor de conocerlo y tratarlo durante la guerra austral. Me impresionó particularmente su religiosidad, su rectitud, su sentido del honor. Un hombre así jamás hubiera obedecido una orden aberrante. Y, sin embargo, acaba de ser detenido en Tucumán por supuesta violación de los derechos humanos. Justamente él, quien después de la Guerra de Malvinas se especializó en derecho humanitario y llegó a ser profesor titular de esa materia. Stel ha sido imputado por el mero hecho de haber estado destinado en una unidad militar durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, cuando tenía apenas 20 años".

Nicolás Kasanzew, periodista en Malvinas y conocedor,
en propia persona, que Argentina te mata por desquicio.

Con la emotividad de la víspera, me acordé del 2 de abril de 1982 y ese abrazo que nos dimos con Pierre en la puerta del colegio celebrando la Reconquista. Aquella alegría adolescente era irracional, sí. Pero tan pura, tan intensa como para marchar a la muerte sintiendo en el pecho el coraje de la Justicia. A ese sentimiento se le llama "la alegría del combate", y se aplica en todo el mundo. En cambio no se ha inventado una expresión para el acto de perseguir a los que combatieron por la Patria y encarcelarlos, será un argentinismo sin duda, porque no hay otro país en la faz de la tierra que cometa semejante indignidad. Argentina te mata por desquicio. No somos un país normal, mucho menos sano. Y aún así, ¡yo te amo Argentina! 


El dos de abril de mil nueve ochenta y dos
con un abrazo en la puerta de la escuela
la Patria era la sangre hirviendo en las venas,
la imagen de un soldado alzando la enseña,
sentir que la historia alumbraba la gloria
y el honor de morir, peleando allí.

El dos de abril de mil nueve ochenta y dos
latía el corazón con ecos de bronce:
todos los nombres de los mejores hombres
estaban ahí mismo, honrando a Giachino.
No puedo ser otra cosa que argentino
con la locura y lo que traiga el destino.


Capitán de Fragata Pedro Edgardo Giachino,
Héroe Nacional.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
Estado Libre Asociado de Vicente López