jueves, 15 de agosto de 2013

HE VUELTO




Me impuse cuarteles de invierno hasta después de las PASO, y he vuelto.

La lección de las Primarias Abiertas Obligatorias y Simultáneas que me toca más de cerca me ratifica en mis convicciones: poniendo el énfasis en lo institucional el Partido FE hubiera hecho mejor elección que el 1,56% pidiendo el voto de "los monos" a son de cumbia.

Y que en Vicente López el Partido FE no alcanzara el 1,5% de los votos, quedando fuera, no se debe a mi retirada, pero sí a las razones que me impulsaron a irme.  

Basta para muestra. En cualquier caso, todos los problemas de la vida institucional del país siguen estando exactamente ahí, en el mismo lugar donde estaban antes de las PASO. 

El Gobierno de Cristina Fernández, que no escuchó los cacerolazos, guarda coherencia y tampoco asume los resultados de esta suerte de gran encuesta nacional pergeñada para disimular la principal falencia de nuestra política: no existe vida institucional en los partidos políticos. 

Pero sería ocioso reiterar las consabidas críticas al proyecto totalitario del kirchnerismo y sus consecuentes modos de acción. Lo preocupante, en cualquier caso, es que desde la oposición tampoco hay construcción institucional alguna en materia política; ni reconocimiento de la realidad.

Señal de lo mal que estamos en institucionalidad política es que Horacio Rodríguez Larreta, entrevistado por radio en la mañana del 15AGO13, y para justificar que dentro del PRO no hay internas ni decisiones de los afiliados, sino solamente el dedo de Mauricio Macri, dijo textualmente: "Nosotros no cuestionamos el modo en que la Presidente elige sus candidatos". ¿La nueva política?, bien, gracias.

No encuentro razones para compartir la alegría con que muchos leen el resultado de las PASO. Advierto que el kirchnerismo va sobre las bancas que obtuvo en su peor elección, que fue la del 2009, y todavía conserva poder de fuego. No aconsejo emitir el certificado de defunción antes de asegurarnos que no tenga pulso.

Por otra parte Sergio Massa no es otra cosa que la versión light del kirchnerismo, un puente de plata tendido a nuevos conversos dispuestos a dejar de ser kirchneristas para ser massistas. O sea, más de lo mismo.

En este panorama de nombres propios, donde a faltas de ideas y consenso la única propuesta pareciera ser fulanista o menganista, acudí al cuarto oscuro con la decepción de haber intentado construir institucionalidad desde el Partido FE. Me paré frente a las boletas, vacilé, y sin poner fin a las dudas de un manotazo puse en el sobre la boleta de De Narváez, sin convicción y sin fe, sólo por no votar en blanco.

Es lo que hay, entre todo lo que falta. No me quejo. Tengo bien en claro lo difícil que es.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López