jueves, 20 de junio de 2013

EL PARTIDO FE Y LA LECCIÓN QUE NOS DEJA LAVAGNA


La construcción de un partido político en un país de ciudadanos ausentes, donde los que habitan están acostumbrados al vacío institucional y a tener por regla que no hay reglas, es necesariamente difícil. Quienes militamos en el Partido FE comprendemos las dificultades del asunto.

El valor de la palabra, que es la sustancia de la honorabilidad, está tan deteriorado en nuestra sociedad que ya ni la firma estampada en un compromiso político es garantía alguna de cumplimiento. Lo he visto personalmente, hace pocos días, cuando sectores que firmaron el acta fundacional del Partido FE en Vicente López, se abrieron del espacio como si nunca hubieran dado su palabra ni puesto su firma.

Hoy es noticia que Roberto Lavagna, por decisión propia, no será candidato en Capital Federal. Según argumenta para no dividir el voto opositor. Habrá que analizar si el resultado de su deserción es fortalecer a la oposición o resulta -otra vez- funcional al kirchnerismo. Dentro del Partido FE muchos tenían una gran confianza depositada en Lavagna, empezando por Gerónimo Momo Venegas; no ha sido mi caso, en cada conversación que tuve al respecto siempre sostuve que Lavagna es un lavagnista puro que juega para sí mismo; de allí que no vea su renunciamiento como un gesto de grandeza, más bien se me hace la huida de un tibio. En cualquier caso no llego a estar decepcionado.

Más allá de este momento de armado electoral, que para un partido en formación como es FE implica tener que negociar con otras fuerzas y comerse alguno que otro sapo, es imprescindible pensar más allá del 2013 y obrar en consecuencia.

Debemos aferrarnos a nuestro compromiso con lo institucional, ser un Partido de puertas abiertas a todos los hombres y mujeres de palabra que, desde Las Bases de Alberdi y pasando por La Comunidad Organizada de Perón, interpretan a la Constitución Nacional como camino al bienestar y la felicidad del Pueblo. En camino a ese objetivo es menester llegar al poder, y para ello ser un partido de alcance nacional con presencia en todas las provincias y municipios. La premisa principal, para distinguirnos de los demás partidos es honrar la palabra, la más simple de las convicciones, y desde la honorabilidad fomentar una dinámica vida interna basada en la participación y el voto de los afiliados, sólo de esa manera podremos presentarnos en las elecciones del 2015 sin la penosa incertidumbre, de ideas y nombres, que caracteriza a este 2013 como un carnaval de oportunistas. Completando en 2015 todas las listas con candidatos propios, desde el candidato a Presidente hasta el último concejal del municipio más pequeño, estaremos dando ejemplo del Partido FE como institución en pie para que la República Argentina vuelva a tener instituciones.

No es fácil, pero la organización vence al tiempo y nosotros no vamos a aflojar. Somos FE, tenemos FE en la Patria y en la Libertad.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López