lunes, 16 de abril de 2012

JUSTICIA PARA EZEQUIEL AGREST ES MUCHO MÁS QUE UNA CONDENA


Sebastián Pantano, el delincuente que mató a Ezequiel Agrest, fue condenado a la pena de prisión perpetua. Ante lo irreparable del crimen, el fallo de la Justicia concede el consuelo mínimo que merecen los padres de la víctima: Gustavo Agrest y Diana Cohen. 

Ezequiel Agrest, quien tenía 19 años y era estudiante de cine, tuvo la valentía de resistir la prepotencia armada del asaltante e intentar desarmarlo antes que someterse. Los especialistas en seguridad aconsejan ser sumisos y obedientes con cualquiera que nos encañone, Jorge Luis Borges enseña en cambio que "siempre el coraje es mejor". Las circunstancias de cada caso ofrecen matices que impiden aplicar una regla única, Ezequiel Agrest obró con el ímpetu orgulloso de la juventud, creyó poder, tuvo el coraje y lo intentó. Si una sociedad no respeta eso no respeta nada porque no se respeta a sí misma. 

Y esa es la cuestión que más duele. Cuando Diana Cohen Agrest, teniendo la capacidad de poder expresar su dolor de madre con las armas de la filosofía, pide que el sacrificio de su hijo sirva para despertar conciencia en la sociedad, se tiene la triste certeza que lenta e indefectiblemente un muro de vacío y soledad comienza a erigirse a su alrededor. 

La sociedad argentina carece de memoria, se cocina al fuego lento de una olla de cangrejos y es incapaz de reaccionar. Ya no es que se crea que lo que le ocurrió a Ezequiel y a tantos otros no pueda pasarle a cualquiera, se sabe y se acepta que es así. Somos un pueblo embrutecido por el olvido, la obsecuencia y el desinterés que sostiene la corrupción. Desde la minucia de arrojar basura en cualquier lado, a lo terrible de morir por las razones más ridículas, demostramos ser un pueblo corrompido en sus valores, por no decir lisa y llanamente un pueblo corrupto. Esta vez la Justicia ha obrado acorde al deber ser, pero mucho me temo que nuestra sociedad ya no tiene ni idea de lo que significa el deber. 

Le queda al matrimonio Agrest - Cohen el orgullo de saber que su hijo sí lo sabía.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López